Restaurante “Osmosis”

Carrer Aribau, 100, Barcelona, Barcelona (España)

Hacía meses que me hablaban de él y no se equivocaron con la recomendación. Tremenda cocina en medio del eixample barcelonés.

La entrada es discreta y pequeña. Poco se espera uno lo que se cocina dentro…

El local se divide en dos plantas. La de abajo, tal vez un poco más fría, es una sola sala con pocas mesas. Arriba la cosa cambia: los comensales se reparten, de forma desigual, en las tres estancias. La primera, la más informal, tiene seis mesas rodeadas de libros y vinos. Es perfecta para ir en pareja, pues todas las mesas son para dos personas. La segunda, más seria, tiene mesas más grandes y es ideal para ir en grupo. La última es un reservado para 2 ó 4 personas. Privacidad absoluta que me enamoró. En medio de todas ellas, justo al subir la escalera, hay una mesa que lo controla todo.

Ignasi sabe lo que quiere. No está por tonterias. Le gustan las cosas auténticas, diferentes y se nota en todo lo que hace.



Tipo: cocina de mercado. No hay carta. El menú degustación se ofrece en dos versiones: la corta (4 platos y postre) y la larga (5 platos y dos postres). Yo tuve la oportunidad de probar el largo:

  • Pequeña degustación de diferentes aceites y sales con pan de fermentación – me pareció una idea muy original.
  • Aperitivo: crema de brandada de bacalao con miel de caña y piñones acompañada de una patata brava – deliciosa. La crema es una auténtica delicia. Plato finísimo que se me hizo corto. La brava está impecablemente cortada haciendo un cubo perfecto.
  • Foie micuit con manzana a la vainilla – te hace cerrar los ojos. Es uno de los dos platos que diferencian el menú corto del largo. Supongo que no hace falta que diga que es un “must” cogerlo…
  • Crema de alcachofas con sepia de playa – plato fuerte. A mí, me encandiló. Es una de esas diferencias que marca Ignasi.
  • Macarrón relleno de pies de cerdo con regaliz – de hecho, es como un ravioli. La pasta está en su punto, los pies de cerdo te enganchan los labios y el regaliz le da el toque fino. Brutal!
  • Arroz de azafrán con guisantes, pulpo y plátano – aquí la diferencia la marca el plátano. Rompedor.
  • Quesos con confituras – tres quesos (uno de Cádiz, el otro francés y el último inglés) acompañados con sus confituras y de frutos secos.
  • Pera con dátil, menta y sorbete de cítricos – muy refrescante.
  • Tres chocolates – para morir de gusto. Este es el otro plato que marca la diferencia entre el menú corto y el largo.

Lugar auténtico y discreto con cocina exquisita.

Preu
Alt. Desde 40€

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