Restaurante “Totora”

Carrer de Corsega, 235, Barcelona, Barcelona (España)

Uno de los primeros restaurantes de alta gastronomía peruana en Barcelona fue el “Tanta”. Aterrizó en la ciudad condal bajo la firma del prestigioso Gastón Acurio y con el inquieto chef Pablo Ortega en la cocina. Ahora, tras la marcha de Gastón y con el liderazgo absoluto de Pablo, “Tanta” se ha reconvertido. Aire renovado ya circula por el nuevo “Totora” consiguiendo un ambiente más fresco.

El local es enorme. La sala del fondo, de una amplitud inusual, tiene un ventanal que da a un pequeño jardín vertical. La sensación de frescura entra dentro de la sala de forma visual. Todos los detalles están cuidados a la perfección. Mesas de tamaños y formas diferentes se reparten de forma aleatoria dándole un aire informal. Justo antes de las cuerdas que separan las dos estancias, unas pocas mesas empalman con la zona de la barra.

El diseño del local y los materiales utilizados son de un gusto exquisito. Sobrio y sencillo. Cero estridencias.

Siempre que voy, uno de los momentos que más me gusta de la noche es la charla con Pablo. Hablamos de todo y siempre nos falta tiempo. En esta ocasión me explicó el significado del nombre que había elegido para el restaurante. “Los caballitos de Totora” son pequeñas embarcaciones diseñadas por los pescadores que están fabricadas con los tallos y las hojas de la planta Totora.



Tipo: cocina peruana. Tuve la oportunidad de probar:

  • Pisco Sour – se debe tener cuidado… lo preparan delicioso y entra súper fácil. De los mejores que he probado nunca.
  • Pan con papa con uchucuta – el pan con papa es sorprendente. Fino y pesado a la vez. Muy sabroso.
  • Cebiche clásico de corvina en leche de tigre acompañada de cebolla morada, choclo, canchita y camote – uno de mis platos estrella, sin duda. Aquí, la leche de tigre vuelve a tomar protagonismo. Lo sirven con cancha, típico de Perú. Me encanta!
  • Causa de pulpo al olivo al pesto acompañada de pulpo y salsa de aceitunas negras – la causa nació en tiempos de guerra. Hacían el potaje y lo iban a vender diciendo “compañero, por la causa!”… de ahí viene el nombre del plato. Contraste de sabores que engancha.
  • Gamba roja con nigiri de langostinos y maki criollo con hilos de boniato – otro de los platos estrella. La cabeza de la gamba estaba tremenda (una de mis debilidades), el nigiri se me hizo corto y los makis estaban de infarto con el contraste del boniato. Este plato es el que más pone en evidencia la fusión de la cocina peruana con la japonesa.
  • Aeropuerto Chi Jao Kay – arroz, fideos y verdura salteada acompañados de pollo crujiente con salsa Chi Jao Kay. Quizás el plato más contundente de la noche. Súper sabroso.
  • Picarones – puré de boniato con puré de calabaza y anís. Se fermenta todo junto para hacer un buñuelo y lo sirven con helado de mango que le da el punto refrescante en el plato. El buñuelo es finísimo.
  • Chicha Morá – bebida hecha con maíz sin alcohol, zumo de limón y azúcar.

Pablo… gracias por traernos la esencia del Perú a Barcelona.

Preu
Alt. Desde 40€

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