Escapada Procida

Procida, Nápoles (Italia_es)

Quien no ha aprovechado la visita a la maravillosa Nápoles para hacer una escapada rápida a la romántica Capri? Yo lo he hecho y, realmente, vale mucho la pena. Pero, como siempre, tenemos cierta tendencia a hacer lo que hace la mayoría y a menudo nos cuesta aventurarnos a descubrir parajes no tan famosos y que son tan o más fantásticos.

Este es el caso de la desconocida Procida. Es una pequeña isla que está muy cerca de Nápoles y a tocar de Ischia. A mí me enamoró.

El barco llega a la Marina di Procida. Es un puerto con un encanto especial. Parece que se haya parado el tiempo. Edificios no demasiado altos de colores variados y con un punto decadente decoran de forma inigualable la maravillosa Vía Roma (lo que aquí conocemos por paseo marítimo). Este puerto tan encantador se debe caminar sin prisa. Las terrazas de los restaurantes se distribuyen una al lado del otro justo delante de las barcas. Hay mucha vida y mucha gente, pero el ambiente que se respira es tranquilo. Uno de los puntos emblemáticos del puerto es la Parrocchia Maria della Pietá. Está colocada estratégicamente en medio del paseo y justo en el punto más entrado al mar. Le di un significado protector.



Delante de la Parrocchia hay una calle estrecha llamada Vía Vittorio Emanuele. El tiempo sigue parado. Hay muchas casas y algún comercio. Todas las puertas estan abiertas. Rápidamente se llega a una bifurcación en la que se tiene que tomar el desvío de la izquierda (Via Principe Umberto). A pocos metros está la Piazza dei Martiri; que, aparte de tener un encanto especial, también tiene el Santuario Santa Maria della Grazie Incoronata. Rodeando la iglesia y tomando la calle Salita Castello, en dirección prisión (Ex Carcere di Procida), se empieza a disfrutar de las mejores vistas panorámicas de la isla. Casitas de colores, barcas de pescadores, el mar transparente y el imponente iglesia me hicieron perder la noción del tiempo sólo observando desde la distancia. Recomiendo tener paciencia y continuar caminando hasta el mirador. Vale la pena. Las vistas a la Marina Corricella son fantásticas.

Llegar a la cárcel impresiona un poco. Me sorprendió que, por un lado, pongan carteles informativos de que allí se rodó la película “El cartero” (Pablo Neruda) y, por el otro, permitan el deterioro y abandono de las instalaciones. Me pareció una falsa campaña de marketing. Me acerqué a la cárcel para visitarla y no encontré ninguna puerta abierta, ni siquiera información de los horarios de las visitas. De hecho, todavía no se si se visita. Dirección la Abbazzia San Michele Arcangelo hay rincones muy auténticos.

Vuelvo sobre mis pasos para bajar a la Marina Corricella: lo mejor de la excursión! Es un puerto aún más pequeño que el anterior con casitas de colores más cuidadas. Las barcas y las redes de los pescadores son los protagonistas indiscutibles del escenario. Ropa tendida, restaurantes y bicicletas. Nada más. Fantástico. Recomiendo reservar mesa antes de llegar a la isla. El número de visitantes es demasiado grande para el número de restaurantes y las colas para hacer una comida son eternas. De este puerto no puedo decir nada más que: vividlo!

Procida ha sido un descubrimiento bestial. Nadie me había hablado y es una de las islas más bonitas que he visto nunca. Visita obligada si se visita Nápoles.

Duració
Si se quiere visitar la isla entera con calma, se necesitan un par de días.
Si sólo se quiere ver la zona más pintoresca (ubicada en el noreste) con un solo día (bien aprovechado) basta.
Nens
Sin problema.

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