Restaurante “Arka”

Carretera d'Arbúcies, 1-3,5, Santa Eugènia de Berga, Barcelona (España)

Paso muchas horas navegando por las redes sociales. Constantemente estoy buscando platos nuevos de los restaurantes que ya conozco y desconfiando de aquellos restaurantes que no conozco. Debo decir, sin embargo, que con la edad he ganado en criterio. No sé si es muy correcto que lo diga yo, pero es cierto que ya no me dejo deslumbrar con cualquier cosa. El listón cada vez está más arriba. Y hablo en general.

Es difícil que una foto de un plato me haga hacer zoom más de dos veces. El Instagram de Arka lo consiguió. Así fue como los conocí y así fue como me “engancharon” siguiéndolos con un interés que fue creciendo hasta que los desvirtualicé.

Es difícil encontrar un restaurante con tanta calidad. Y hablo de calidad en el establecimiento, en el producto ofrecido y en el trato humano. Calidad a la tercera potencia en un pueblo del que no había ni oído hablar. Ahora ya lo tengo marcado en Google Maps con una estrella.

Es difícil encontrar un chef que haya recorrido lo que ha recorrido él y que sea tan humilde a la vez. Jordi Arumí ha pasado por las cocinas del Drolma, del Vía Venetto, del Celler de Can Roca o del Azurmendi… gran curriculum y él ni lo explica.

Y lo que es aún más difícil es no emocionarse escuchando a Joan (su padre) quien, con mucha ilusión me cuenta que Arka es un proyecto familiar y generacional donde ahora ya es Jordi quien manda y él quien la ayuda.

Todo esto es Arka: sentimiento, honestidad, humildad, trabajo, esfuerzo, ilusión y calidad. Brutal!



El restaurante está ubicado en la planta baja del hotel “Arumí”. La entrada moderna del restaurante contrasta mucho con el edificio clásico del hotel. La entrada tiene fuerza. Blanca y negra. Sin grises. Al igual que los manteles. Platos azules conjuntados a la perfección con las florecillas de las mesas. El comedor es elegante y tranquilo. De esto último es en parte responsable Mari Alba quien controla la sala a la perfección y consigue que todo el mundo esté a gusto.

Tipo: cocina de autor y de temporada con productos de proximidad.

  • Cesta con tostadas pequeñas, tomates y “fuet”. “Porronet” de aceite y sal – es imposible servir el pan con tomate de una forma más original.
  • Aperitivo de aceitunas rellenas de anchoa y croquetas líquidas de ceps – Si tengo que elegir, me quedo con las últimas. Tremenda textura y muy (muy) sabrosas. Explosión de sabor en la boca. Uno de los platos estrella.
  • Gazpacho con colas de langostino tigre, esferas de yogur griego y albahaca – fascinante la mezcla de productos. Las esferas de yogur tienen una gran responsabilidad en el éxito del plato. Le da un punto que me encanta! Otro de los platos estrella.
  • Chipirones salteados con nuestra cebolla negra y su tinta – buen producto y bonita puesta en escena.
  • Royal de foie con texturas de higo y aire de Pedro Ximenez – es cierto que ya he comido en otras ocasiones la mezcla de foie con higo; pero nunca con estas texturas. El royal es elegantísimo y los trocitos de higo le dan a este producto la importancia que se merece. El detalle de las flores me robó el corazón. Plato estrella sin duda. Delicioso.
  • Vieira a la crema glaseada con jugo de asado – con este plato no puedo ser demasiado objetiva. Si la vieira sola ya me cautiva… imaginaos con la salsa deliciosa. Se me hizo corto.
  • Fideuá sin fideos con alioli de plancton – este plato es súper original. Se nota que a Jordi le gusta jugar en la cocina! Engaña a la vista.
  • Espalda de cabrito lacada con su salsa y patatas bravas a la miel – se deshace en la boca. La salsa, que es gustosísima, no le quita protagonismo al cabrito. Equilibrio perfecto.
  • Merluza del norte con hoja de calabacín frita y mini-calabacines rellenos de “txangurro” – plato fino y elegante. Tamaño justo y presentación impecable.
  • Cabrito cocido a baja temperatura con parmentier de tupinambos y tupinambos fritos – muy sabroso.
  • Sopa de fresas con cremoso de queso azul y crumble de jengibre – no lloré por educación. El queso azul encaja a la perfección con las fresas. Le da fuerza, pero sin quitarle protagonismo.
  • El Pepet. Helado de bizcocho bañado con turrón de Jijona caramelizado – os guste o no el bizcocho, este plato se debe pedir. Impresionante la puesta en escena. Deja fuera de juego a cualquiera. Arte.
  • Brownie de chocolate con cremoso de café, granizado de pacharán, gel de frutos rojos y helado de chocolate – el granizado suaviza el peso del chocolate.
  • Gominolas de higo con financieros de avellana y lima, trufas de chocolate y galleta de chocolate y eucaliptos.

Sencillamente genial todo.

Preu
Alt. Desde 40€

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