Restaurante “El Convent 1613″

Calle Convento, 1, La Fresneda, Teruel (España)

Cuando escribí sobre el hotel “El Convent 1613” hice una mención especial al restaurante. Sólo por el hecho de que esté ubicado en una antigua iglesia, ya lo merece.

Estéticamente, me pareció fascinante. Pero lo que más me apasionó es ver cómo han respetado la arquitectura para conseguir un espacio lleno de contrastes: modernidad vs historia. Diseño extraordinario con vidrio y hierro conviviendo con las columnas de la antigua iglesia. De hecho, las paredes aún lucen pinturas originales del 1613.

Me reitero en que hay que verlo desde arriba y desde abajo. Es de esos lugares que enseñan que las cosas se ven muy diferentes cuando las miras desde diferentes perspectivas.

El protagonista de la parte de abajo es, sin duda, el patio. Tiene muchísima luminosidad, una fuente en medio y plantas. Alrededor del mismo, separado por cristales, hay diferentes espacios. Incluso hay alguna sala donde se puede disfrutar de más privacidad. En la parte de arriba, a parte de las mesas del restaurante, también hay zonas habilitadas como salas de estar.

En todas partes se respira tranquilidad.



Tipo: cocina tradicional con productos de temporada y pinceladas de otras culturas.

  • Tostada de guacamole casero con salmón y tapenade: pequeño entrante que sirve de muestra para ver la calidad del producto que ofrecen. La olivada le da un contraste perfecto.
  • Salmorejo: sopa fría de tomates y ajos con helado de queso y tierra de salvia y sobrasada. Uno de los platos estrella. Me gustó tanto que pedí repetirlo.
  • Foie con melocotón: foie de pato a la plancha con melocotón a la vainilla sobre pan de especias. Otro de los platos estrella. El foie es una de mis debilidades y éste estaba buenísimo. El contraste con el punto dulce del melocotón me encantó. El pan de especies, aunque tiene su personalidad, no anula el sabor del foie.
  • Merluza con verduritas: suprema de merluza del puerto de Celeiro rellena de verduritas con crema de vermu y pistachos. Plato elegante y ligero que se complementa perfectamente con la crema.
  • Hamburguesa casera de cordero especiado con salsa tzatziky de yogur, pepino y compota de aceituna negra. Me encantó la mezcla.
  • Mousse de chocolate: delicioso. Aunque tengo que decir que quedó eclipsado por los otros dos postres.
  • Flan de romero: bestial el punto de romero!
  • Bizcocho de lavanda: el tercer plato estrella de la noche. Brutal.

Disponen de una amplia carta de vinos. Y no olvidéis que, aparte del bar y del restaurante, podéis solicitar tomar el vino o cualquier infusión en los jardines del claustro, ante una chimenea o en cualquiera de los salones que hay escondidos por el hotel. Ésta es justo una de las ventajas de que esté ubicado en un hotel.

El servicio es fenomenal. Son muy simpáticos, están pendientes de todo sin agobiar nada. Están motivados y felices. Esta alegría la transmiten a los huéspedes. Gran lugar!

Preu
Alt. Desde 40€

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