Escapada Burgos

Burgos, Burgos (España)

Tenía un compromiso personal en Lerma un domingo cualquiera; por eso decidí salir de Barcelona, en coche, el día antes y aprovechar para ver Burgos la tarde del mismo sábado. No disponía de mucho tiempo, pero como me habían hablado tan bien de esta ciudad, quería aprovechar para visitarla.

Llegué sobre las 15h y me fui hacia las 20:30h. Tenía por delante cinco horas y media que tenía que aprovechar al máximo. Me centré en tres cosas: el tren turístico, el centro de la ciudad y, como no, la famosa catedral.

El Chu-Chu, o el tren turístico, es una opción que sólo recomiendo si se dispone de poco tiempo. En caso contrario, es mucho mejor hacer la ruta a pie y buscar la información en algún libro-guía o incluso por internet. Los billetes se compran en una tienda pequeña que hay en la Plaza de San Fernando (plaza ubicada justo enfrente de la catedral). La frecuencia de los trenes depende de la temporada. La duración es de 40 minutos aproximadamente. Ofrecen diferentes tipos de rutas. Yo escogí la monumental. La verdad es que si hubiera pagado más de lo que pagué (4,60€) me habría decepcionado mucho. Me ayudó a hacerme una idea del centro de Burgos. Nada más.

Del centro de la ciudad destaco, sin lugar a dudas, la Plaza de San Fernando (dedicada a Fernando III, el santo). Está llena de terrazas. Tiene mucha vida; pero, se respira tranquilidad. Dispone de las mejores vistas de la catedral. Recomiendo pasar un ratito para observarla. En la misma plaza está el Arco de Santa María, que fue una de las doce puertas de acceso a la ciudad durante la Edad Media. Simula un castillo y en él se enmienda el poema del Mio Cid. Es el Centro Cultural Histórico-Artístico de Burgos.

Vale la pena cruzar el arco e ir hasta el Puente de Santa María que pasa por sobre el río Arlanzón. El paseo que bordea el río lo aprovechan los artistas para pintar y los deportistas para ponerse en forma.

Volviendo a la Plaza de San Fernando, hay que aprovechar para subir las escaleras laterales de la catedral hasta llegar a la Plaza de Santa María para poder ver la catedral desde otra perspectiva y para poder disfrutar de la Fuente de Santa María que data del siglo XIV. Es una de las primeras fuentes (no está confirmado que sea la primera) de la ciudad. Aprovechad para visitar Santa Agatha ‘s Church, pequeña y monísima.

La catedral merece mención aparte. Es la tercera catedral más grande de España, detrás de la de Sevilla y Toledo. De estilo gótico. Tiene muchísimas obras de arte en el interior; es por ello que recomiendo coger un guía o audio-guía para ir recibiendo las explicaciones pertinentes. Es la única catedral de España declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984.

No soy licenciada ni en historia, ni en historia del arte, por eso no me voy a permitir el atrevimiento de hablar del museo que hay dentro y fuera. Ahora bien sí que me atrevo a deciros donde debéis invertir más tiempo para la contemplación: la portada de Santa María (puerta principal), los pináculos de 88 metros, la escalera dorada, el cimborrio de 8 puntas , la capilla, el Papamoscas (figura mítica que marca las horas) y el rosetón de colores.

Tras vivir esta lección de historia, cogí el coche para ir a dormir al hotel “Bienestar Ceres” de Lerma contenta y satisfecha.



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Duración
La visita puede ser lo larga que uno desee.
Niños
Sin problemas.
Animals
No pueden entrar animales a la catedral.

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