Restaurante “La Blanca”

Francesc de Blanes, 4, Llafranc, Gerona (España)

Siempre diré que el hotel “Llevant” me dejó fuera de juego. No es fácil arriesgarse a ofrecer un espacio extremadamente moderno en el paseo de Llafranc. Lo que más me enamoró es el contraste entre esta modernidad (más típica de la frialdad de una gran ciudad) y la amabilidad del personal (tan cercanos que lograron transportarme a ese trato de como si me conocieran de toda la vida). Brutal!

En la planta baja del hotel y tocando al paseo de mar, tienen dos restaurantes: “Llevant” y “La Blanca”. El primero es un poco más informal, es donde sirven los desayunos del hotel y donde se puede disfrutar de una comida a cualquier hora; el segundo es un espacio exclusivo donde el protagonista es el producto. Yo os hablaré de este último.

“La Blanca” es pequeño y monísimo a la vez. Hay dos zonas bien diferenciadas. La parte exterior, la que está junto al paseo de mar, está rodeada de ventanas que permiten disfrutar de unas vistas inmejorables de la playa de Llafranc. La parte interior está más recogida. Las dos tienen la misma estética y estilo… lo que da una continuidad que me gusta mucho. Techo irregular, sillas transparentes y el color de los manteles alineados con las paredes y el suelo. Todo muy pensado y todo muy acertado.



Tipo: cocina de autor. La incorporación del chef vasco Eneko Agote ha sido un acierto enorme. Muestra la influencia de la cocina mediterránea y sudamericana en cada plato; pero siempre dando protagonismo al producto de temporada.

  • Anchoas tributo a Francesc de Blanes – Cuando Blanca abrió el restaurante el año 1935, el paseo se llamaba “Francesc de Blanes” en honor a uno de los primeros habitantes de la cala. Venía de Blanes y montó un salino con un aperitivo de anchoas. En “La Blanca” actual han querido hacerle un homenaje y con este plato comienza el festival.
  • Anguila del Ter ahumada y caramelizada con compota de manzana roja y requesón casero – Es, sin duda, uno de los platos estrella. No soy nada fan de las anguilas; pero tal y como la han trabajado y mezclado con la compota y el requesón, disfruté mucho. Se me hizo corto.
  • Espárragos blancos de Navarra hechos a la brasa de carbón con salsa holandesa y aceite de trufa – Otro de los platos estrella. El sabor del carbón con el aceite de trufa me pareció fascinante.
  • Alcachofas de Palau Sator confitadas con mollejas de ternera y reducción de la misma ternera – Plato muy sabroso y fuerte al mismo tiempo.
  • Guisantes de lágrima con tripa de bacalao y butifarra negra – No lloré por educación. Plato brutal. Los guisantes explotan en la boca. Está todo mezclado consiguiendo una textura viscosa. La mezcla del bacalao con la butifarra es un acierto total. Volvería para repetirlo!
  • Canelón de ají de gallina – Plato de origen claramente peruano. El canelón es sólo de gallina con salsa de queso fresco, nata liquida y ají. Delicioso. Plato fino y elegante.
  • Atún rojo Balfegó – Ventresca con manzana de Girona. La manzana se ofrece en tres texturas: compota, manzana fresca y manzana a la brasa. Arte en el plato y buenísimo a la vez. Sin duda, otro de los platos estrella. Las tres texturas de manzana complementan genial al atún sin quitarle protagonismo.
  • Cocochas del Cantábrico al pil-pil – Plato fuerte. El ajo tiene fuerza, pero es muy sabroso.
  • Cochinillo a baja temperatura con ciruelas – Plato muy trabajado. El cochinillo se deshace en la boca; no es necesario ni el cuchillo para cortarlo. La presentación de las diferentes tipos de ciruelas me pareció muy original, a la vez que le da un punto refrescante.
  • Culata de Angus con hinojo – Otro de los platos estrella. La culata está tratada de forma impecable y la espuma de hinojo le da una frescura brutal.
  • Mojito de Blanca – Granizado de menta, espuma lima y dados de ron. Tengo que reconocer que llegué muy llena al postre. De entrada no me veía capaz ni de probarlo; pero les hice caso y me sentó sensacional! Muy digestivo.
  • Carrot cake – He visto muchos carrots cakes, pero ninguno como éste. Os lo aseguro. Creatividad llevada al extremo.
  • Chocolate con pan con tomate y aceite con crumble de aceite de oliva y mermelada de tomate – Una nueva versión del clásico pan con tomate.

La visita merece la pena. El entorno es brutal, el restaurante monísimo, ellos son un encanto y la comida… sólo tenéis que releer cuantos platos estrella he nombrado en la publicación!

Preu
Alt.

Comentaris

  • (no serà publicat)