Escapada Midtown Manhattan

New York (Estados Unidos)

New York es muy grande. Por mucho que intento conocer cada rincón de esta inmensa ciudad, no lo consigo.

He estado 3 veces. Las dos primeras fue de pasada y estuve muy pocos días. Vi las cuatro cosas típicas que te ayudan a hacer una idea. La tercera y última fue el objetivo del viaje y la cosa cambió. Casi dos semanas dan para mucho. Organicé las visitas en cuatro zonas: Upper Manhattan (Harlem), Central Park, Midtown Manhattan, Lower Manhattan, Brooklyn y Newark.

Para ver Midtown Manhattan empecé la ruta en el sur de Central Park tomando como eje la 5th Avenue y fui recorriendo hasta la 23rd Street. He intentado hacer la ruta para minimizar los tiempos de desplazamientos.

MidtownManhattan

Soy mujer Android, nada fan de Apple y, si soy sincera, lo primero que fui a ver es el Apple Fifth Avenue. Ni entré. Quería ver el famoso cubo de cristal con el reflejo de los rascacielos de alrededor. El edificio es brutal. El cubo no es demasiado grande, está iluminado con luces de colores y la manzana flota en medio. Me pareció fascinante.

Bajando por la 5th Avenue y muy cerca está la Trump Tower. Es la sede de las oficinas de la Organización Trump y uno de los edificios de pisos más lujosos de New York. También tiene cafeterías y restaurantes; pero, para mí, lo más interesante es su arquitectura peculiar exterior. Está ubicado al lado de la famosa joyería Tiffany y es uno de los edificios más emblemáticos de Manhattan.

En la calle paralela (Madison Avenue) y seis esquinas más abajo está el mítico Hotel Palace. Ahora se llama “Lotte New York Palace“. Estuve alojada tres noches en mi primera visita en el 2005. Es un hotel de lujo que luce con honor las 5 estrellas. Es perfecto en todo, pero su ubicación es una de las cosas que más valoré. En este hotel viví un susto innecesario que me dejó fuera de juego. Me pareció fascinante una escalera interior que daba a unas puertas majestuosas y, cuando me decidí a hacerle fotos con la cámara, en pocos minutos vinieron dos personas de seguridad para prohibírmelo. Hacía sólo 4 años de los atentados de las torres gemelas y, por motivos de seguridad, estaba prohibido hacer fotos de los accesos de los establecimientos. Esto es lo que me dijeron.

Saliendo del hotel se ve la parte trasera de la Catedral de New York (Saint Patricks Cathedral). Del exterior, sólo me llamó la atención la mezcla del estilo neogótico en medio de los rascacielos. Nada más. Como catedral o iglesia, desde mi punto de vista, las europeas son mucho más espectaculares. Ahora bien, vale la pena entrar. El techo, las columnas y el órgano son fascinantes. La puerta principal está en la 5th Avenue.

Delante de la puerta principal de la Catedral, está el Atlas. Es una estatua del Rockefeller Center y representa el antiguo Atlas griego que sostiene el cielo sobre sus hombros. No me preguntéis por qué, pero me impresionó verla de noche. Del Rockefeller Center qué puedo decir que no sepáis ya? Cuando lo vi por primera vez, no fue ninguna novedad. La imagen de la pista de patinaje con el árbol de Navidad gigante es tan frecuente en las películas que la imagen es familiar. La plaza pronto está vista. Si tenéis tiempo, subid al Top of the Rock. Dicen que es uno de los mejores miradores de la ciudad. El día que fui yo había casi dos horas de cola y decidí no esperar. En una de las esquinas del centro y con acceso desde fuera, está FAO Schwarz. Es una de las tiendas de juguetes más inmensa y espectacular de la ciudad. Como curiosidad decir que aquí es donde se rodó la película “Big” de Tom Hanks. En la otra esquina y ya en la 6th Avenue, está el famoso “Radio City Music Hall“. Es considerado el teatro más importante del país.

Ya en la 7th Avenue y un poco más al sur, hay Times Square. Es la plaza de New York por excelencia. Tuve el mismo sentimiento que el Rockefeller Center: me era familiar. Se ha visto tanto en las películas que no viene de nuevo. Es famosa por sus anuncios luminosos. Dicen que el anuncio más económico es el de Coca-Cola que paga 1 millón de dólares al año gracias a un contrato antiguo. La plaza tiene mucha vida.

Bajando un poco más pero en dirección este, está la conocida Grand Central Terminal. Yo no conocí esta estación hasta mi tercera visita a la ciudad y me arrepiento. Es elegante.



Cerca está el icónico Chrysler Building. Es probablemente uno de los edificios más emblemáticos de Manhattan y me atrevo a decir: uno de los más bonitos. Las fotos desde el exterior no lucen porque está muy pegado a otros rascacielos. Sólo se puede entrar al hall.

Continuando dirección sur está el famoso Empire State Building. El edificio no vale demasiado la pena; pero es obligatorio subir al mirador que hay en el piso 86. Hay gente que dice que es mejor subir de noche. Yo subí de día y, a pesar de coincidir con un día de niebla, la visita valió realmente la pena. El mirador es cuatro vientos; es decir, da toda la vuelta. Esto permite tener vistas en dirección a los cuatro puntos cardinales.

Un poco más alejado y dirección oeste, está la 34 Penn Station. Es una estación de tren que no tiene nada. No es bonita, ni tiene ningún encanto; pero se tiene que ver. En Europa estamos acostumbrados a ver en las pantallas la vía del tren de nuestro destino. Normalmente, la miramos y vamos con calma hacia el andén. En la 34 Penn Station no. Hay un hall lleno de pantallas. La gente espera en masa mirándolas. Cuando el tren está entrando se muestra en qué andén irá y esto provoca carreras de la gente que tiene el tiempo justo para llegar. Me pareció una manera curiosa de complicarse la vida…

Un lugar informal pero correcto para cenar es el Tir Na Nog. Está al lado de Penn Station. Es un lugar con mucha vida. En la parte de arriba hay un poco más de tranquilidad. El servicio es rápido y la cocina es correcta.

La siguiente parada es una de mis preferidas de la ciudad. Son dos lugares relativamente nuevos que descubrí en mis dos últimas visitas: el Vessel The High Line. El Vessel se abrió al público en el 2019. Es un edificio muy curioso; de hecho, no es ni edificio. Es una estructura que se construyó como parte del desarrollo de la Hudson Yard. Hay quien dice que es una representación de un panel de abejas y hay quien dice que es un shawarma. Fue diseñado por un inglés y las piezas se fabricaron en Italia. Se puede subir para tener una perspectiva diferente de New York. The High Line fue otro descubrimiento. Una idea original que me enamoró. Es un parque lineal elevado construido en una antigua línea de tren que está en desuso. Son 2 kilómetros y pico para caminar. Un oasis de tranquilidad en medio de la trepidante ciudad. Ubicado en el barrio de Chelsea; va desde el Chelsea Market (hablaré de él en el post del Lower Manhattan) hasta el Vessel.

Para los que sois aficionados al fútbol, y más concretamente fans del Barça, en el Smithfield Hall NYC está la peña azulgrana de NY donde se pueden ver todos los partidos. Yo tuve “la suerte” de vivir en primera persona la mítica remontada del Liverpool al Barça en la Champions del 2019. Partido horroroso.

Un lugar ideal para comer es LaPecora Bianca NoMad. Es un lugar informal, sin muchas pretensiones y con una buena relación calidad-precio. El espacio es diáfano, con muebles blancos y mucha ventana. Comí un plato único Truffle Tagliatelle que estaba buenísimo.

Al lado mismo, está la librería Rizzoli. Me hizo una ilusión enorme verla. No la buscaba y me la encontré de repente. Es uno de esos lugares que me arrancó una sonrisa, pues es donde se rodó la película “enamorarse” de Meryl Streep y Robert de Niro. Y esta película es una de mis preferidas.

Continuando por la Broadway Street en dirección al Madison Square Park, se llega al famoso Flatiron. Es uno de los edificios más fotografiados de Manhattan. Se trata de un rascacielos situado en un edificio triangular. Este nombre popular se lo ha ganado por la similitud con una plancha de ropa. El nombre oficial es Fuller, que es el apellido del arquitecto que lo construyó en los alrededores de 1900.

Es perfecto terminar el recorrido del Midtown Manhattan en este edificio.

Recomiendo leer: Lo mejor de Nueva York 5 (Guías Lo mejor de Ciudad Lonely Planet)



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Duración
Para ver bien el Midtown Manhattan recomiendo pasar tres días.
Niños
Sin problema.

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