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Escapada Delta de Mekong


Escapada Delta de Mekong

Acceso
Se accede en coche desde Saigón (Ho Chi Minh) hasta Cai Be. Una vez en Cai Be hay que coger una barca.
Cai Be
Delta de Mekong (Vietnam)

Me atrevo a decir que la visita al Delta de Mekong es lo que menos me gustó de Vietnam. Sin embargo, pienso que es una visita obligada para los que estéis en el país. Se tiene que ver y vivir; sobretodo si se visita Saigón (Ho Chi Minh), pues está relativamente cerca.

El Delta de Mekong es conocido como el "bol de arroz" porque genera suficiente arroz para abastecer a todo Vietnam. Toda la actividad gira alrededor del río; de hecho, es la arteria portadora de vida. Un mundo acuático donde las casas y los mercados flotan.

En el delta hay muchos mercados flotantes. Siguiendo los consejos de la gente local, decidí ir a Cai Be. Allí hay muchas barcas que ofrecen excursiones por el río. Pienso que, más o menos, todas ofrecen lo mismo. Las barcas son de madera y están una al lado de la otra. Los propietarios de las mismas están tumbados en las hamacas dentro de las mismas barcas. Me sorprendió mucho que no hacen ningún esfuerzo para captar clientes. Esperan pacientemente a que alguien les pida el servicio.

Los vietnamitas son madrugadores. Para poder ver la actividad en su máximo esplendor, recomiendo ir pronto por la mañana. La verdad es que el espectáculo es fantástico. Barcas de todos los tamaños y colores pasean, nerviosas, por el Mekong. El río es sucio. Tiene un color marrón intenso que no permite ver nada, pero aún así la actividad es frenética. El intercambio o la compra de productos se puede hacer de cualquier forma: de barca a barca, de barca a casa o de barca a tienda. Se acepta cualquier formato. La cuestión es vender. Los productos están colocados de cualquier forma por las barcas y se anuncian con una muestra colgada de una caña bien alta (como si fuera un mástil).

Es también fascinante ver la vida local de las pintorescas casitas que hay en la orilla del río. Tuve la suerte que me llevaron por un canal pequeño y me acercaron a una isla. Compartir esos minutos con la gente local fue lo mejor de la excursión. Pude ver cómo lavan la ropa en el río, cómo la secan y la tienden, cómo exponen al sol las hojas de arroz, cómo hacen caramelos y cómo los niños del pueblo se entretienen con nada.

Acabé la visita a un criadero de cocodrilos. Si algún día vuelvo allí, no repetiría esta visita.

Una vez os dejan de nuevo en tierra, aprovechad para caminar por los alrededores del puerto. Hay una especie de mercado que vale la pena ver. Mucha gente durmiendo y muchos productos extraños en venta.

Es una excursión muy interesante pero con un punto decadente que rompe todo el romanticismo que uno se pueda imaginar del mítico delta.

Duración:

No se puede marcar una duración determinada porque el delta es enorme.
Si lo que se quiere es conocer la vida de un mercado flotante y sus alrededores, recomiendo hacer el mercado muy pronto por la mañana y navegar por los canales haciendo paradas en las diferentes islas durante la tarde.


Niños

Sin problema.


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