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Escapada Lisboa


Escapada Lisboa

Acceso
La ciudad se tiene que visitar a pie y en tranvía.

Lisboa (Portugal)

Lisboa es una de las ciudades que más me gusta de Europa. De hecho, era la top 1 hasta que conocí Porto. Desde entonces, puedo decir que ambas ciudades comparten podio. A la primera le tengo un aprecio especial y la segunda me cautivó por lo bonita que es y por el encanto que tiene.

Lo que se ve en la actualidad es la reconstrucción que se hizo después del terrible terremoto que sufrió Lisboa en el siglo XVIII. Su estilo clásico con las fachadas cubiertas de azulejos y el suelo con adoquines me fascinó.

La Praça do Rossio es una de las plazas más animadas de la ciudad; de hecho, es el punto de encuentro tanto para lisboetas como para turistas. En un extremo, está la maravillosa estación de tren de Rossio de estilo manuelino y de merecidísima visita (a mí me impresionó) y el Teatro Nacional. Justo delante de este último está el Monumento a Pedro IV junto con las dos fuentes ubicadas de forma simétrica. Aprovechad para acercarse a la Praça da Figueira, que está muy cerca y donde se puede ver la estatua de Dom Joao con el Castelo de San Jorge al fondo.

Volviendo en dirección hacia la Praça do Rossio, está la elegante Rua Augusta. Es el eje de la reforma posterior al terremoto, la calle principal y el centro neurálgico de la ciudad a la vez. Hay que ponerse calzado cómodo y caminar sin prisa. Es una calle peatonal; así es que no es necesario sufrir por el tráfico. Los edificios son preciosos. Aparte de mil comercios, cafeterías, restaurantes y pastelerías, en esta misma calle está el Nucleo Arqueológico da Rua dos Coreeiros y el MUDE (Museo Do Design E Da Moda) que han hecho más atractiva la calle.

Apenas tomar la Rua Augusta desde la Praça do Rossio, en la primera calle perpendicular, a mano derecha ya se ve el Elevador de Santa Justa. Se construyó con el fin de comunicar la parte alta de la ciudad con la baja; pero hoy en día es uno de los reclamos turísticos más importantes de Lisboa. Pienso que es uno de los lugares más fotografiados. Es neogótico y está construido con hierro. Precioso... sobretodo de noche! Abrió sus puertas al público en 1902 y tiene 45 metros de altura que permiten disfrutar de buenas vistas del barrio Baixa. Aprovechad para subir y visitar las ruinas del Convento do Carmo, que se encuentra en el elegante barrio de Chiado junto con el famoso café A Brasileira.

Una vez aquí, recomiendo adentrarse en el Bairro Alto. Es un barrio que hace subida y tiene adoquines; no es cómodo para caminar, pero es tan auténtico! Calles pequeñas con vida. Hay restaurantes con mucho encanto, como la "O Cantinho do Bem Estar" que es de visita obligada. Cero lujos, buen producto, cinco mesas y Tiago mimando a todos los clientes. No he comido nunca sólo lo que he pedido...

Continuando por la Rua Augusta se llega al Arco de Rua Augusta que es lo que marca el acceso a la Praça do Comércio. Tengo que decir que es mucho más bonito visto justo de la del otro lado. Sólo cruzarlo, dar la vuelta para contemplarlo bien. Hay cuatro estatuas que representan a Viriato, Vasco da Gama, Pombal y Nuno Álvares Pereira y dos genios que simbolizan el Duero y el Tajo.

Tuve mucho ojo reservando un apartamento que está ubicado en una calle paralela a la Rua Augusta. Apenas habían acabado la reforma del mismo, estaba prácticamente nuevo y su elección me permitió recorrer la ciudad casi toda a pie. Excelente elección.

La Praça do Comércio merecería un post dedicado. Se ha ganado la fama de ser una de las plazas más bonitas del mundo y yo lo corroboro. Tiene una arquitectura impresionante. Ha sido diseñada y construida en una explanada ganada al mar (Terreiro do Paço); de hecho, la manera en que se abre al estuario del Tajo, la hace muy especial. A menudo se hacen exposiciones de escultura al aire libre. En medio está la estatua ecuestre de José I que sustituyó a la de Apolo que estuvo en la misma ubicación hasta el terremoto. Es un símbolo que tiene el fin de perpetuar la memoria del rey que reconstruyó la ciudad. Acercaos también al Cais das Colunas: es el muelle donde llegaban los barcos de las grandes personalidades. Aprovechad la visita para probar el tan famoso ginjinha, aguardiente dulce que tiene mucho éxito y que yo lo encuentro horroroso.

Para tener buenas vistas de Bairro Alto, Baja, Alfama y Chiado nada mejor que subir al Mirador de Santa Lucía y al Castelo de San Jorge. El primero está ubicado en el barrio de Alfama que es famoso por tabernas donde cantan Fado en directo y donde está la Casa dos Bicos, residencia de la fundación José Saramago y con una curiosa fachada.

Es necesario alejarse del centro para ir hasta el barrio de Belém donde hay cuatro cosas que todo el mundo debe ver y vivir antes de irse de Lisboa. Pastéis de Belém es la pastelería más famosa de la ciudad. Da nombre a los pasteles que ya se han extendido por toda España. Como curiosidad decir que tienen el copyright del nombre y sólo ellos pueden llamarlos "Pastéis de Belém". Todos los pasteles que no son de aquí, se deben llamar "Pastéis de Nata". El Monasterio de los Jerónimos fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1983. Constituye uno de los principales ejemplos de la arquitectura de estilo manuelino en Portugal y es un homenaje a la época dorada de los descubrimientos.

El Padrao dos Descobrimentos es una impresionante construcción de 52 metros de altura ubicada junto al río Tajo y justo delante del imponente Monasterio de los Jerónimos. Es un monolito de piedra en forma de nave que se adentra hacia el río. La explanada que hay delante del monumento es un mosaico de la rosa de los vientos de 52 metros de diámetro con un mapamundi en su interior donde están señalizados los lugares que fueron importantes por los marineros portugueses. Pero... obviamente es tan grande que no lo aprecia hasta que se sube al mirador desde donde se tiene la perspectiva necesaria. El interior del monumento está dividido en 7 plantas. El ascensor sube hasta la 6, el resto se hace por una escalera que lleva a la terraza desde donde se disfruta de una de las mejores vistas de Lisboa: Torre de Belem, río Tajo, Ponte 25 de Abril, el puerto , Jardim da Praça do Imperio, Monasterio de los Jerónimos y, incluso, el Castelo de San Jorge al fondo. Desconozco si los 52 metros de altura del monumento y los 52 metros de diámetro de la rosa de los vientos... son casualidad. No he sido capaz de encontrar información que lo explique. La Torre de Belém, que está cerca, es el símbolo de la ciudad.

Un must que todo el mundo tiene que hacer: tomar el tranvía 28 (el amarillo). Y otro, ir a la Alameda Padre Álvaro Proença (Bemfica) a ver el busto de la famosa cantante Madalena Iglesias.

Una ciudad que siempre será especial.



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Duración:

En Lisboa me podría pasar meses; pero, con tres días bien aprovechados, se puede ver la ciudad.


Niños

Sin problema.


Animales

Sin problema.


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